viernes, 28 de octubre de 2011

Hijita...


Como un durazno fresco
tu aroma a vida embarga
con ese caminar bendito, hija
que te acompaña

Tus manos de alforjas llenas
y tu boca de cantos de gaviota,
asoma en las mareas blancas
cuando tu sonrisa se propaga

Así alumbras como aurora
lagunas de aguas cristalinas,
son tus ojos de canícula
que encienden el solar que brilla,
y descienden hasta el alba
anunciándola la mañana

Porque eres el verso de mi alma
que te canta…hija mía tan amada,
el clamor de mi palabra…
y el acento de tu voz de plata
de la luna… su morada!

A ti bendigo hija con mi esencia
con la rosa que la vida
me ha entregado…
de mi vientre tú has nacido,
…y te amo!

Eileen

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